La alimentación forzosa de los prisioneros de Guantánamo en huelga de hambre
constituye un “trato degradante, cruel e inhumano”, dijo el relator
especial del Comité contra la Tortura de la ONU, Juan Méndez, en
declaraciones a Russia Today.
“El principal motivo de la huelga de hambre es que la mayor parte de
estos detenidos están allí hace años, aunque se ha decidido que no
tienen ninguna vinculación con el terrorismo y que EE.UU. no tiene
interés en tenerlos retenidos”, explicó Méndez.
A pesar de que algunos expertos han calificado dicha alimentación forzosa de “tortura”
el relator de la ONU asegura que: “Nosotros no decimos que sea tortura,
lo que decimos es que la alimentación forzosa puede constituir trato
cruel, inhumano y degradante, que en el derecho internacional es una
categoría menor que la de tortura pero igualmente prohibida en forma
absoluta.”
“Forzar la alimentación es atentar contra la autonomía de cada
detenido”, declaró Méndez, al tiempo que señaló que “si bien el Gobierno
estadounidense está obligado a preservar la vida y la salud de estos
detenidos, puede hacerlo y debe hacerlo con métodos distintos del de la
administración forzosa de alimentos, que conlleva necesariamente un
cierto grado de violencia que constituye trato cruel, inhumano y
degradante.”
No obstante, Méndez recordó que la ONU no dice “de ninguna manera que
EE.UU. tiene que dejarlos morir de hambre, todo lo contrario, estamos
diciendo que EE.UU. tiene que resolver el problema, pero que ésta no es
la manera más humana ni la más moralmente aceptable de hacerlo, sino que
lo que tiene que hacer EE.UU. es resolver el tema de fondo que produjo
la huelga de hambre, que es la detención arbitraria y prolongada de
gente que no tiene nada que ver con el terrorismo”.
Sin embargo, subrayó el relator del Comité de la ONU contra la
Tortura, “lo que sí puedo decir con toda confianza, es que la cárcel de
Guantánamo representa una violación de las obligaciones de EE.UU. bajo
el derecho internacional”.
Mientras tanto, hoy se cumplen 100 días de la huelga de hambre que
iniciaron algunos reos de Guantánamo el 6 de febrero, cuando les
retiraron los ejemplares del Corán, el libro sagrado de los musulmanes,
que, hasta esa fecha, les permitían tener. Desde entonces, algunos de
ellos están siendo alimentados a la fuerza por sondas nasogástricas.
(Tomado de Russia Today)

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